RETRIBUCIÓN VARIABLE


La retribución variable es aquella forma de retribución dineraria que no encontramos dentro de la retribución denominada fija y que puede variar dependiendo de resultados o rendimientos previamente fijados.

Los sistemas de retribución variable suponen también una ventaja tanto para la empresas como para los trabajadores, ya que no solamente influye positivamente en la motivación de los trabajadores al ligar retribución con consecución de objetivos (siempre y cuando se haya realizado una correcta fijación de los mismos), sino que también contribuye a esclarecer qué se espera de los trabajadores durante el año en curso al igual que se hace partícipe a los mismos con miras a conseguir un objetivo común a nivel empresa.

Existen diferentes tipos de retribución variable, desde los más tradicionales hasta los que se están aplicando hoy en día. A continuación, enumeramos algunos de ellos:

  • Bonus o comisiones por ventas
  • Primas de producción o rendimiento
  • Retribución variable basada en objetivos individuales o colectivos.
  • Incentivos a corto plazo
  • Incentivos a largo plazo
  • Bonos
  • Gratificaciones
  • Programas de reconocimiento...

A día de hoy, las retribuciones variables a largo plazo suponen más de la mitad de los sistemas utilizados debido no sólo a las ventajas fiscales sino como elemento de fidelización y retención de aquellos empleados que se consideran clave para la organización.